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"La Semana Santa tenemos que vivirla dentro de nosotros mismos, aquí y ahora en la Gran Obra. La Semana Santa es la más santa de todas las semanas, porque es la semana en la que tiene uno que vivir el Drama Cósmico. Cada cual tiene que vivir su Semana Santa; el Hijo del Hombre vive la suya. Cuando el Hijo del Hombre nace en el "pesebre"; debe luego vivir su Semana Santa, hacer todo el trabajo en su Semana Santa".
V.M Samael Aun Weor
Vamos a hablar un poquito sobre algunos aspectos de la Cruz. Generalmente se habla de la Cruz, o de algunos aspectos de la semana santa, se habla el viernes, pero resulta que nosotros nos salimos de cierto contexto porque nos interesa, lo primero, claro, la Obra, la semana santa.
Dicen que al Maestro lo tuvieron colgado tres días; lo apresaron, lo crucificaron y a los tres días resucitó. Si lo crucificaron ayer; ¿son tres días a mañana a la madrugada? No son. Como no queremos sembrar duda, sobre todo en el estudiantado nuevo; la Iglesia Católica alteró aquello de los días de la semana; ¿qué día sería viernes? Miércoles; es miércoles que tiene que ver con Mercurio, así sea lunes, martes o lo que sea, pero es miércoles.
V.M Samael Aun Weor
Bueno, comenzaremos con nuestra plática de esta noche. Ante todo, mis estimados hermanos, se hace necesario saber Vivir. Esto es algo que debemos entender. Cuando platicamos con alguien, este nos cuenta los diversos sucesos de su vida. Nos habla, digamos, de acontecimientos, de lo que le sucedió en determinadas épocas de su historia, como si la vida fuera solamente una cadena de eventos.
V.M Samael Aun Weor
Hace mucho tiempo, en la noche profunda de los siglos, allá en el continente Mu o Lemuria, conocí a Javhé, aquel ángel caído del cual habla Saturnino de Antioquía. Ciertamente, Javhé era un venerable maestro de la Blanca Hermandad, un ángel glorioso de precedentes mahâmanvantaras.
V.M Samael Aun Weor
Yo AUN WEOR, el Gran Avatara de la Nueva Era Acuaria, escribo este libro ardiente entre la vorágine del fuego...
Vamos a penetrar ahora entre las ígneas entrañas de la Diosa Madre del Mundo.
¡AGNI! ¡AGNI! ¡AGNI! Dios del Fuego, ayúdanos, inspíranos y condúcenos a través de estos laberintos ígneos de la gran naturaleza. Vamos a estudiar ahora los delicados pétalos de esta ROSA ÍGNEA del universo. Vamos a penetrar entre las cavernas más profundas de la tierra, para arrancarle sus secretos más terribles... Un silbido dulce y apacible exalta las abrasadoras llamas de nuestros sentimientos más puros... Entre las ascuas ardientes del Universo, crepita la vorágine de los Hijos del Fuego...
Sentimos el chisporrotear de las llamas... y el aura de la Diosa Madre del Mundo nos envuelve en el esfuerzo más puro...